miércoles, 22 de julio de 2009

La Mayordomía (Ofrendas y Diezmos)

El plan de Dios es que los crisrianos sostengan la obra de Cristo en el mundo, por medio de sus diezmos y ofrendas. “Cada primer dia de la semana, cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado” (1 Corintios 16:2).

El concepto del diezmo se remonta a la primera época de la historia bíblica. Abraham pagó sus diezmos a Melquidesec, al regresar de la guerra contra los reyes (Hebreos 7:6. En la Ley se estableciò que los levitas debían recibir los diezmos del pueblo (Hebreos 7:5). Aunque el diezmo de nuestros ingresos se estableció como la porción dedicada al Señor, esto no debe limitar a los que tienen medios y la dispocisión de dar más.

El Nuevo Testamento enseña que los cristianos deben dar individual, regular, metódica y proporcionalmente de sus ingresos a fin de sostener la iglesia local, a los necesitados, el evangelismo, y las misiones (1 Corintios 16:2).
Una de las características del creyente que ha experimentado el nuevo nacimiento es dar con el corazón henchido del amor de Dios. “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segara. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra” (2 Corintios 9:6-8).

Dios nos prometió que nuestras necesidades quedarán satisfechas, si respondemos a las necesidades de Su obra y Sus siervos. “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19).

Nota: Billy Graham comentó: “En nuestro hogar descubrimos, como lo han hecho miles de otros, que cuando diezmamos, la bendición de Dios sobre los nueve décimos restantes hacen que alcances más allá de lo que lograríamos con los diez décimos, sin Su bendición. El modo en que manejemos nuestro dinero es opcional. Dios no nos obliga a distribuirlo de una manera u otra. Sin embargo, hay ciertos principios bíblicos en los que se basa la filosofía cristiana de la mayordomía. Por un lado, Dios es el dueño de todas las cosas y nosotros somos, por así decirlo, custodios de Sus propiedades. Cualquier cosa que le demos a El es, por definición, Su proiedad absoluta. En segundo lugar, lo que le demos debe ser bajo impulso del amor, motivado por la consagración personal a Cristo. En tercer lugar, aunque la mayordomía cristiana no se basa en las recompensas, ciertamente reconoce que no hay mejor inversión posible en lo que respecta al pago. En Marcos 4, Cristo se refirió al rendimiento de treinta, sesenta y cien… Si el diezmar era apropiado bajo la Ley, lo es todavía más bajo la libertad y la gracia… Trate de dar el diezmo y algo más, por encima de él. Con gozo y liberalidad y vea lo que puede suceder”.

Estrategia de asesoramiento:

1. Determine si su interlocutor es cristiano.
El primer regaloq ue Dios espera de nosotros es nosotros mismos. Explíquenle a esa persona las Cuatro Leyes Espirituales. Aliéntenla a tomar una posición positiva respecto a Cristo, a saturarse de la palabra de Dios, a cultivar el hábito de la oración, a participar activamente en la iglesia, para así lograr tener compañerismo con los demás creyentes. Analizar la palabra y servir.

2. A cualquier persona que les pida consejos sobre el dar, díganle lo siguiente.
A. Que se convierta en cristiano activo y decidido en la iglesia. El participar en el compañerismo de los freyentes le presentará tanto metas que alcanzar como motivación y perspectivas en el dar.
B. Ore pidiendo sabiduría para dar y, luego, investigue para saber a quién le está dando. Hay muchas organizaciones no evangélicas o de sectas extrañas que reciben donativos regulares de cristianos evangélicos que carecen del discernimiento espiritual necesario. ¡Infórmese antes de dar!
C. ¿A quién debe dar el cristiano evangélico?
1) Una parte substancial de ssus diezmos y ofrendas debe ir a la iglesia.
2) Otra porción debe separarse y utilizarse para los pobres o aquellos que tengan necesidades especiales. También esto se puede realizar por mediación de la iglesia.
3) Hay muchos ministerios dentro del evangelismo, las misiones y la beneficencia que merecen el apoyo del cristiano. Tome medidas para contribuir a algunos de ellos.

Citas Bíblicas:

“Honra a Jehová con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos y serán llenos tus graneros con abundacnia y tus lagares rebosarán de mosto”. (Proverbios 3:9-10)

“Dad y se os dará, medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medía, os volverán a medir” (Lucas 6:38)

“Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”. (Malaquias 3:10).

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19).

“A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamente para lo por venir, que echen mano de la vida eterna” (1 Timoteo6:17-19).

“Cuando, pues, des limosna no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompansa. Mas tú, cuando des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público”. (Mateo 6:2-4)

Romanos 12:1